domingo, 23 de mayo de 2010

EL RECUERDO

Todo en nuestras vidas tiene un por que y un donde, una razón y una reacción, un antes y un después. Gracias a estas pautas que al azar se tejen en nuestras vidas nos convertimos en lo que somos ahora o seremos en el futuro. Gracias a nuestra interpretación de los hechos que golpean nuestras vidas nos definimos como personas e inclinamos nuestra balanza de bondad o maldad a nuestro gusto.
Seguramente muchos de nosotros creamos ser buenos por nuestras acciones y pensemos estar libres de juicio y culpa frente a los demás, pero ¿de verdad hemos ahondado tanto en nuestras vidas para poder expresar con satisfacción nuestra benignidad?
Hoy he descubierto que el bien y el mal no son tan distintos y que a veces hay que hacer el mal para conseguir el bien y otras haciendo el bien solo consigues mal.
Por otro lado, ¿quien dicta que es lo que esta bien y lo que esta mal?, ¿quien decide el castigo o el premio?, ¿como podemos juzgar a un padre si mata al asesino de su hijo? o ¿como premiamos al que detuvo al hombre que robo para dar de comer a su familia?
Con sinceridad, no se como funciona la justicia, pero si como funciona el corazón y se que hay cosas injustas en la justicia y cosas odiosas en el amor. Por ello y por mas cosas e decidido no seguir los dictámenes de la justicia y si los de mi corazón y no enamorarme hasta que mi razón me diga que lo haga y me demuestre a mi mismo que puedo volver a querer.



J.A.M. 2010
Sombra

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