Y recorde, dentro del alma llevo un pecado,
que por la noche no ha descansado,
de dar la vara y de molestar.
Cada vez mas, perdido dentro del laverinto,
que aunque tu quieras no soy distinto,
que aun tengo fuerzas para luchar.
No me rendi, aunque las ganas no me faltaron,
que son las hadas que no me amaron,
una razon para continuar.
Y es que odio los sentimientos,
que cuando estoy contento
se dan la vuelta "pa" rematar.
Esos que aunque no quieras te dan la espalda,
que siempre intentan morder tu falda
y tu destrulles con tu mirar.
Y dejare en mi recuerdo todo el desprecio,
que aunque te creas que soy un necio,
todo lo guardo para pensar.
Al final todo se queda en balsa de aceite,
que bien tu sabes que muero al verte,
y no podria verte marchar.
miércoles, 5 de octubre de 2011
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